Wachuma Wayra

Lugar: Fundo Carolina – Santa Barbara

Cupo: 30 personas como máximo.

Hora:

Costo: 130 Nuevos Soles

Recomendaciones: 

– Tres días de ayuno de carnes rojas, alcohol y sexo

– No ingerir alimentos el mismo día (o algo ligero)

– Traer manta o bolsa de dormir, ropa cómoda y agua

INVITACIÓN:Nos juntamos a seguir profundizando el camino del corazón… abriendo los ojos a la REALIDAD…. Cada uno a su manera, y a su tiempo… PARA TODOS TODO, PARA NOSOTROS NADA…WACHUMA:

El wachuma o san pedro es una medicina extraída de un cactus en particular que crece en el noroeste argentino, en Bolivia, Perú y Ecuador, en zonas de sierra desértica o semi desértica Su nombre es quechua, ya que tuvo gran importancia en la civilización inka, pero su uso se rastrea muchos milenios antes hasta perderse en la noche de los tiempos, como la mayoría de las plantas maestras.

En América precolombina se había llegado a un nivel muy alto en distintos conocimientos al momento de la llegada de los europeos. A nivel astronómico, social, cultural, medicinal…

La medicina originaria, contaba con numerosos tratamientos y medicinas, llegando al punto de hacer trepanaciones de cráneo exitosas, entre otros grandes logros de la “medicina física”.

Además de esta medicina tradicional “común”, tenían otros rituales con otros tipos de medicinas, que ahondaban en lugares tanto más misteriosos y profundos que el cuerpo humano. Estas eran las hoy llamadas “plantas maestras”.
Estos rituales en que eran ingeridas las plantas de diversas maneras, apuntaban a conectar con lo más profundo de uno mismo, y desde ahí conectarse con el resto del universo, en un verdadero estado de comunión, logrando darnos un estado de equilibrio interior.

Esta sabiduría, este saber medicinal, vino trasmitiéndose de manera oral y práctica durante milenios, hasta nuestros días, es un saber profundo que nunca se apagó, pero si estuvo escondido durante mucho tiempo para protegerlo de la devastación que sufrieron las culturas precolombinas desde la invasión europea. Este saber baja hoy de las montañas, cual vertiente pura y cristalina, a saciar la sed de aquellos que necesitamos calmar la sed con cosas más profundas que las que el sistema propone y dispone.

El “viaje” que emprendemos en el ritual de la toma de la medicina, tiene diferentes aspectos, pero podemos a grandes rasgos reducirlo en dos partes:
– La parte curativa, que consiste en la acción limpiadora de la planta, en los diferentes planos, físico, mental, espiritual. Ayudando a limpiarnos de distintas impurezas o residuos que tenemos dentro. Y logrando “destrabar” las zonas donde la energía se queda “estancada”, generando distintos problemas como enfermedades, depresiones, o desarmonias; logrando de esta manera, enfocar la curación de la enfermedad desde su orígen y no en sus síntomas solamente. De acuerdo a los antiguos esta es la parte más práctica o útil de la planta.

En este estado se purga el cuerpo, la mente y el alma…
En esta función de la planta es donde se encuentra el origen de la autocuración, parte fundamental de este saber ancestral. Vemos o sentimos donde esta el problema, y cual es la mejor manera de solucionarlo.

– La parte “visionaria”, que consiste en el viaje que tenemos una vez pasada una hora mas o menos de la ingesta. Esta es una manera de soñar despierto, teniendo conciencia que las imágenes, visiones, sonidos, charlas, mensajes, que aparezcan son mucho más reales que la “realidad” ordinaria, y que contienen un significado importante para nuestra persona. El mensaje viene a través de la medicina, que nos muestra lo que tiene que mostrarnos, a cada uno a su propio modo y manera.

Gracias a la medicina, nuestra conciencia se expande logrando ingresar a un mundo de mayor profundidad, experimentando una comunión con el resto del universo, descubriendo de manera práctica la conexión entre uno y todo. Buceando en el ayer, en el hoy y en el mañana por universos internos, logrando ver ese “otro mundo” del que hablan los antiguos y tantas religiones o cultos. Que no es un mundo más allá, si no un mundo más acá, dentro del mundo y no fuera de él.

Este camino lo vengo caminando hace 22 años, con mi yachachej Agustín Guzmán, que con el ejemplo e infinita paciencia me enseña a transitarlo. Esto me llevó por distintos lugares de Argentina, Bolivia y Perú, por las sierras, las montañas, la selva y las pampas, siempre adentrándome más en este ancestral camino. Ahora tengo el compromiso y la responsabilidad de compartir la medicina sagrada con aquel que la necesite, allí donde fuera necesario.

Esta es una invitación para tener comunión con la ancestral medicina del desierto llamada wachuma o san pedro, para aquellas personas que la necesiten.

Es importante que la persona que sienta necesidad de conocer esta planta maestra, ya sea para curación, limpieza, visión, conocimiento, etc., no lo haga por curiosidad o diversión solamente, que lo haga desde el respeto por esta medicina milenaria, y que el llamado realmente le golpee en el pecho…

Para todos aquellos que les resuene dentro, aquellos que quieran calmar la sed profunda…, aquellos que quieran compartir unos pasos de este camino… que lo mejor que tiene es que no termina nunca, que siempre renace y se renueva, como el agua, que fluye desde el manantial de las alturas, bajando naciendo río, para renacer como océano.

Para todos aquellos con una necesidad sincera, de caminar el camino… la invitación esta echa…

AXEL WAYRAWANPUREJ

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One thought on “Wachuma Wayra

  1. Muchas gracias, me gustó mucho tu explicacion y proposito … soy de Uruguay .. viajare pronto xo aun sin fecha. Abrazo Laura

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